fbpx
Connect with us

#DéjateDeMemadas:

#DéjateDeMemadas

#DéjateDeMemadas:

Esa idea del meme desviado, maliciosamente compartido y, además, pobremente construido y carente de sustento, es lo que da vida a esta sección; porque un meme que te invita a no pensar o a pensar de una forma errática, ignorante e ilógica, es un mal meme. Por eso, en esta primera edición de #DéjateDeMemadas, les ofrecemos esta joya, creada para echar tierra a los colectivos feministas que organizaron la marcha del 16 de agosto pasado y, lo que procede, es argumentar por qué, más que un meme, esto es una memada.

¿Por qué este meme usando a Martin Luther King para desprestigiar a la marcha feminista está equivocado?

Antes de surgir en internet, la palabra “meme” se definía como un “elemento de una cultura o sistema de comportamiento que puede ser considerado para transmitirse a través de medios no genéticos, especialmente la imitación“.

La figura del corazón como ícono romántico es un ejemplo de meme pre-internet.


Aunque dicha definición se mantiene vigente para las ideas básicas y potencialmente virales que representan los memes de internet, estos últimos han venido a representar una revolución comunicacional que, dentro del humor que aumenta su valor de volverse electrónicamente virales, lo cierto es que también representan una forma de transmitir ideas y patrones de pensamiento a través del humor que, por su naturaleza manipuladora y potencialmente falsa, pueden infectar el patrón lógico de las personas acostumbradas a este tipo de humor e irlas empujando a aceptar ideas que, bajo prácticas y modelos más cotidianos difícilmente habría aceptado.

El creador de “Pepe la rana”, el popular meme del que se adueñó la derecha radical, lo “mató” en una ilustración al ver el símbolo de odio en que lo habían convertido.


Esto es porque aunque, originalmente, el objetivo de los memes era ser graciosos, la verdad es que de un buen tiempo para acá, muchos de ellos obedecen a diversas agendas politizadas que pretenden alterar la opinión de quien lo vea; ya sea ridiculizando posiciones políticas, sociales, económicas o a personajes que las representan, en un intento cada vez más descarado y escandaloso de llevar la opinión pública a donde el creador de tal o cual meme desee.

Esa idea del meme desviado, maliciosamente compartido y, además, pobremente construido y carente de sustento, es lo que da vida a esta sección; porque un meme que te invita a no pensar o a pensar de una forma errática, ignorante e ilógica, es un mal meme. Por eso, en esta primera edición de #DéjateDeMemadas, les ofrecemos esta joya, creada para echar tierra a los colectivos feministas que organizaron la marcha del 16 de agosto pasado y, lo que procede, es argumentar por qué, más que un meme, esto es una memada.

Si crees que es tan fácil desestimar los argumentos de las manifestantes feministas como compararlas con Martin Luther King, sabes muy poco de la lucha racial estadounidense.

Usar al doctor Martin Luther King Junior como estandarte para desestimar una manifestación agresiva, combativa o violenta refleja una profunda ignorancia de la lucha racial en Estados Unidos.

No sólo se minimizan criminalmente los matices de los diferentes frentes en que esta lucha se libró, pues contó con retóricas, filosofías, líneas discursivas y figuras combativas como la de Malcolm X y el partido de las Panteras Negras, por ejemplo.

La ideología de Malcolm X y el Partido de las Panteras Negras era combativa, agresiva, confrontacional y violenta.

Además, usar de esta forma al doctor King equivale a “agarrar de la historia lo que te acomoda” y pasarse los hechos por el arco del triunfo… ¿o qué? ¿Vamos a olvidar que en abril de 1968 le dispararon en el balcón de su hotel en Memphis, Tennesse, en la víspera a una marcha en solidaridad con los trabajadores de limpia locales?

Los momentos posteriores al asesinato del respetado activista Martin Luther King Jr.

El doctor King es un ejemplo perfecto de que no hay que ser violento para enfrentar el prejuicio, la violencia y morir a manos del discurso de odio e intereses políticos de quienes odian a las minorías o grupos oprimidos que luchan por sus derechos… no importando si esas luchas son pacíficas o violentas, pues hablamos de retrogradas que no quieren ser molestados con causas que no les interesan, con las que no se identifican o que afectan sus intereses.

Y no paramos ahí… la constante violencia, discriminación e injusticia racial que la comunidad afroamericana ha vivido históricamente en Estados Unidos, ha llevado a múltiples levantamientos violentos.

Miembros de la guardia nacional dirigiéndose a los disturbios de Watts, en 1965. Créditos: Hulton Archive/Getty Images)

Tan solo en la ciudad de Los Ángeles ocurrieron dos de los más conocidos; el primero en los suburbios de Watts, en 1965, donde el arresto de un motociclista de color presuntamente intoxicado, percibido como injusto por la comunidad afroamericana, llevó a esta serie de disturbios, que iniciaron el 11 de agosto y no terminaron hasta 5 días después, con 34 muertos y más de mil heridos (para los que se rasgan las vestiduras por la marcha feminista). Los disturbios de Watts fueron, de hecho, el marco de la historia del episodio “Black on White on Fire” de la serie Quantum Leap (Viajeros en el tiempo).

Manifestantes comienzan los disturbios en el vecindario de Watts empujando una patrulla. Crédito: AP Photo

El otro incidente fueron los famosos disturbios de Los Ángenes en 1992, que se dispararon tras un incidente de brutalidad policíaca que quedó grabado en cámara, en el que cuatro oficiales golpearon brutalmente al joven Rodney King. Estos disturbios fueron mucho mayores en proporción con respecto a los de Watts, pues, aunque sólo duraron un día más, arrojaron un saldo de 63 muertes y más de 2 mil heridos.

Parte del saldo de destrucción de los disturbios en Los Ángeles en 1992. Créditos: Douglas C. Pizac—AP/REX/Shutterstock.com

Vale la pena, por cierto, hacer un paréntesis para dejar en claro que tanto el abuso cometido contra Rodney King, como el arresto del motociclista “intoxicado” previo a los disturbios de Watts, no deben ser vistos como el eje de la violencia o que la comunidad afroamericana se volcó exclusivamente para defenderlos… por lo que sería intrascendente si hubiera resultado que, por ejemplo, en el caso del motociclista, este sí hubiera estado conduciendo intoxicado… ambos casos deben ser vistos, como su símil rumbo a la pasada marcha feminista, como “gotas que colmaron el vaso” y que, por tanto, sería absurdo extrapolar como únicos combustibles del movimiento que despertaron o hacer depender la validez del mismo de su credibilidad.

Captura del video que evidenció el abuso policial contra Rodney King. Crédito: Wikimedia Commons.

Hoy en día, en Estados Unidos, el racismo, la discriminación, el abuso policial y muchos otros factores siguen aquejando a la comunidad afroamericana (y a otras minorías emergentes en el país), pero la situación, aunque sigue habiendo muertes por abuso policial, se ha atenuado con respecto a los 90’s y ya no digamos en comparación con lo visto a mediados de los 60’s, pero no se engañen… los avances obtenidos por la comunidad afroamericana NO SE DEBEN únicamente a los esfuerzos del doctor King, al contrario… la victoria es compartida e incluso la muestra de lo que el abuso sistemático, desenfrenado y cotidiano hacia su etnia es capaz de disparar en momentos de debilidad durante los múltiples episodios de disturbios, ha sido parte de por qué el odio y el prejuicio, aunque más vivo que nunca, ha tenido que dar uno o dos pasos hacia atrás más de una vez.

Los disturbios en Newark, New Jersey, en 1967 se dispararon por una noticia falsa, pero fueron la gota que derramó el vaso a una comunidad abusada por años. Créditos: Don Hogan Charles/The New York Times.

En todos esos episodios violentos, por desgracia, el saldo no termina en blanco y, tan seguro como el día y la noche, se cometen muchas injusticias, de ambos bandos… incluso en la independencia y revolución de nuestro país (y de cada país) se han cometido abusos de todo tipo… abusos que, obviamente, no se escriben en los libros de historia, pero que forman parte de los cimientos que sostienen cada ventaja que se tiene de ser un país soberano y con miras a seguir intentando ser democrático… no poder contener esta tendencia al abuso de parte de sus hombres, fue una de las grandes vergüenzas de don José María Morelos y Pavón durante la independencia y uno de los más grandes secretos a voces durante los tiempos de la revolución sobre las fuerzas comandadas por Pancho Villa, de quien se sabía que era más pragmático y, aunque no le enorgullecía, volteaba la mirada y lo aceptaba como uno de los muchos “males necesarios” de una lucha armada y violenta.

Retrato de José María Morelos y Pavón. Francisco de Paula Sánchez, 1890.

Con esto no se justifica ningún mal, ni ninguna injusticia que ningún movimiento emergente buscando justicia social cometa, sólo se señala que si se llega al punto en que dichos movimientos se manifiesten enardecidos y con violencia, esto VA A PASAR, sea bueno o no, sea condenable o no… y no podemos combatirlo aplicando con la mano en la cintura nuestro pensamiento sensible, nacido de la modernidad que nos rodea, a todas las consecuencias implícitas de un levantamiento social. Lo que, sin embargo, sí podemos hacer, es aplicar transparencia, perseguir las injusticias hasta sus últimas consecuencias… como antes la falta de tecnología, voluntad política, valor o la simple y cínica aplicación del pragmatismo no parecía permitirle a nuestra sociedad… una injusticia no invalida a un movimiento, pero eso no quiere decir que deba quedarse impune (al contrario, mayor razón para deslindarse de ella en una era moderna donde es cada vez más lo que podemos ver en tiempo real y desde múltiples ángulos).

Por ahora, por un lado, esperemos que quienes no tienen ni puta idea de lo que hablan cuando van eligiendo cerecitas de la historia contemporánea para apoyar sus discursos sesgados, entiendan que no pueden agarrar “lo que les conviene” de la historia para desprestigiar lo que deseen y luego olvidar lo demás, como si no existiera y, por el otro, ojalá que el gobierno entendiera el punto y realmente se ponga las pilas, porque es la presión acumulada de la impunidad y el abuso sistemático de grupos oprimidos el que dispara estos instintos… y, en última instancia, es responsabilidad de la autoridad que esto no suceda y mantener la paz, no reprimiendo este tipo de actos, sino logrando un clima social en donde no se mezclen los ingredientes para que la gente acabe enardecida y reclamando por las vidas destrozadas… y las irremediablemente perdidas, sintiendo que no tienen otra opción sino salir a destruir.

Leave your vote

Continue Reading
Quizá también te guste...
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más sobre #DéjateDeMemadas

Lo más leído

Tambíen puedes leer

Cine

To Top

Add to Collection

No Collections

Here you'll find all collections you've created before.