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Crítica: Joker (Warner Bros. 2019)

Cine

Crítica: Joker (Warner Bros. 2019)

Todd Philips y su staff realmente encontraron una sincronía que permitió expresar la maestría de una narrativa visual notable y que comprensiblemente, por sí misma, será digna nominada a numerosos premios.

*Esta crítica no contiene spoilers*

Créditos: Warner Bros. Pictures.

Contexto:

Como personaje, el Joker debuta en Batman #1 en abril de 1940 como una creación de Bob Kane y Bill Finger.

Primera aparición del Joker en Batman #1 en 1940. Créditos: DC Cómics.

La estética del personaje estuvo fuertemente inspirada en la adaptación cinematográfica de 1928 de la novela de Víctor Hugo, “El hombre que ríe” y, en la tradición del estilo “noir” y detectivesco de aquellos primeros años de Batman, el Joker empezaría siendo un psicópata asesino en extremo peligroso que, posteriormente, por una apabullante censura y auto-censura alrededor del medio del cómic, pasaría a ser reducido por muchos años a una caricatura de sí mismo hasta que, en los 80’s, las editoriales fueron evolucionando más allá de las cadenas de la censura y volvieron a las propuestas adultas con clasificaciones que advertían cuando las historias no eran apropiadas para menores.

Conrad Veidt como “el hombre que ríe”. Créditos: Universal Pictures.

Pocas películas han sido tan anticipadas mientras son rodeadas de un aura mística de controversia como “Joker”, al menos sin orbitar alrededor de temas polarizantes como la política o la religión.

Han sido muchas las voces, a todo lo largo y ancho del espectro ideológico, que han tratado de politizar y polarizar a partir de esta producción, acusándola, por un lado, de glorificar la violencia a partir de una interpretación arriesgada de la historia de origen del villano más icónico de DC Cómics y, por el otro, nos han repetido hasta el cansancio la calidad de esta cinta, la poderosa actuación de Joaquín Phoenix y cómo, en medio del caos y la locura que rodean a su protagonista, hemos de encontrar una voz para los desechados que han sido ignorados y a quienes la sociedad les ha fallado.

Como desde los tráilers se ha dejado ver. En esta producción las acciones del protagonista iniciarán un movimiento de parte de los que sienten que no tienen voz y que usan sus propias interpretaciones para validar la violencia que terminan por desatar.

Sin embargo, como en la mayoría de los temas contenidos en el desarrollo de la civilización humana, encontraremos que la verdad está en algún lugar intermedio entre los dos extremos que luchan por colgarle a esta cinta sus frustraciones, sus gustos culpables, o la justificación de miembros frustrados de “una sociedad”.

De este modo encontraremos a lo largo del complejo entramado de esta película una serie de sutiles referencias que gritan sobre sus potenciales influencias a la vez que lucha por no empaparse demasiado de ellas. Así, los que saben de cómics, sabrán encontrar y leer entre líneas los breves rocíos y referencias a Hush, Dark Knight Returns, Killing Joke, entre otras e, incluso, en cierta medida pidiendo prestado de representaciones previas de la locura criminal en el cine, como American Psycho (aunque venida del punto cardinal opuesto en esta ocasión con respecto al trasfondo socioeconómico de los personajes en esta nueva propuesta).

“¡He demostrado que no hay diferencia entre los demás y yo! Todo lo que hace falta es un mal día para reducir al hombre más cuerdo a la locura. Así de lejos está el mundo de donde yo estoy. Sólo a un mal día.” Reitera Joker en “The Killing Joke, una de las novelas gráficas más laureadas del personaje. Créditos: DC Cómics.

La Producción.

La evocación visual de una ambientación profundamente cuidada en el periodo donde la historia tiene lugar, los 70’s, lo encontramos desde el logo de Warner al inicio de la cinta y en la fuente de los créditos iniciales.

Logo de Warner en los 70’s, rescatado para extender la atmósfera de la ambientación en “Joker”. Propiedad de Warner Bros.

Sobra decir que la paleta de colores, la fotografía y los ángulos de cámara representan la primera línea de herramientas que nos sumergen en esta deprimente representación de una lucha que existe en nuestros días, pero que se remontaba a aquellos ayeres y más allá, siempre más allá, en nuestro pasado.

La paleta de colores usada como una herramienta altamente efectiva para una atmósfera envolvente en Joker. Créditos: Warner Bros. Pictures.

La musicalización es otro elemento clave que sostiene con maestría los cambios estratégicos de ritmo en la historia… desde la desesperanza con que Arthur Fleck (Joaquin Phoenix), nuestro Joker, inicia su viaje, hasta el momento en que los acontecimientos que desencadena lo empiezan a hacer sentir poderoso de una manera enfermiza.

Todd Philips y su staff realmente encontraron una sincronía que permitió expresar la maestría de una narrativa visual notable y que comprensiblemente, por sí misma, será digna nominada a numerosos premios.

Cada elemento del andamiaje de esta producción está muy bien armado y estructurado. Un ejemplo de esto es el momento en que, por sus acciones inicialmente involuntarias, el protagonista comienza a sentirse poderoso y sale del cascarón de su fragilidad psicológica. Créditos: Warner Bros. Pictures.

Personajes y actuaciones

Hay que aclarar tan temprano como sea posible que la tormenta que, a pesar de las innumerables virtudes en esta producción, mueve a la película radica en la imponente actuación ofrecida por Joaquin Phoenix. Arthur Fleck es, incluso en sus momentos más vulnerables, desde lo más bajo y envuelto en su mentalmente enferma persona, una fuerza de la naturaleza con un poder y energía contenido en cada respiración, en cada risa y en cada mirada… Phoenix se come a su personaje y lo traduce a través de cada movimiento en su transición a un psicópata empoderado y seguro de sí mismo que está dispuesto a enseñarle al mundo lo repugnante que ha sido para los caídos, los vulnerables y los enfermos y cómo, lo menos que merece, es ser contagiado a nivel masivo de los males de los que en ellos tanta gracia le causó.

La fuerza imparable que mueve este filme como el viento a una turbina eólica recae en una gran proporción en la arrasadora actuación de Joaquin Phoenix, que se deconstruye, se reconstruye y se deja a sí mismo en cada toma. Créditos: Warner Bros. Pictures.

El resto del reparto cumple, pero podríamos decir que ni Robert De Niro como Murray Franklin o Brett Cullen como Thomas Wayne, a pesar de cumplir lo que se espera de ellos, brillan en su espacio secundario como lo han hecho en otros escenarios y producciones.

Thomas Wayne, el padre del futuro Batman, jugará un papel limitado, pero clave, en las circunstancias que llevarán a Arthur Fleck a su punto de quiebre. Créditos: Warner Bros. Pictures.

En el caso de las mujeres, Frances Conroy como Penny Fleck, la madre de Arthur y Zazie Beetz como Sophie Dumond, la vecina que logra captar el interés de nuestro protagonista, tienen un poco más de espacio para respirar como soportes del estado anímico de Fleck y su transición a la personalidad del Joker, con todos los giros que la trama aporta para dar importancia a sus personajes en los cambios que Arthur deberá atravesar para iniciar su cruzada contra la sociedad.

Sophie Dumond, la vecina de Arthur, representará uno de los pocos vínculos estabilizadores para su mente desequilibrada, ¿o no? Créditos: Warner Bros. Pictures.

Historia

Este será, sin duda, el punto más controvertido de esta crítica, pues la historia es donde “Joker” tiene su punto más vulnerable, a pesar de tener un desarrollo impecable que funciona como un vehículo para la espectacular actuación de Phoenix… Philips desborda recursos visuales, auditivos, narrativos e histriónicos en la construcción de un crescendo que se antoja imparable y previo a un clímax trascendental dentro del universo de la trama y, aunque sobra decir que las escenas climáticas de Joker sí son impactantes, no sería completamente honesto decir que están a la altura del marco que dicho crescendo construyó para ellas, pues se puede decir que le quedan ligeramente a deber a este último.

Camino al climax de su historia, Arthur abraza por completo la parte de sí mismo contra la que toda su vida había luchado. ¿Con qué resultados? Tienen que verlo ustedes mismos. Créditos: Warner Bros. Pictures.

Esto no se trata de hacer una comparación directa entre medios pero, aunque la cinta tiene un montón de méritos narrativos de los que se seguirá hablando en este texto, la intensidad del clímax de la historia le queda a deber al desarrollo y queda corta cuando de otras interpretaciones del personaje, su psique y sus presuntos orígenes (de opción múltiple, como al Joker le gusta bromear sobre su origen) se trata. Aunque sin duda ayuda la técnica del narrador no confiable que deja borrosas ciertas líneas sobre qué tan fehacientes podrían terminar siendo diversos acontecimientos del desarrollo de la historia.

Con todo y el excelente y bien logrado filme que es Joker, esta nueva adaptación cinematográfica del personaje no es, ni de cerca, la más intensa o la que más haya avanzado a los oscuros confines de lo que una persona perturbada es capaz de hacer. Quizá su mayor cualidad es que, sin embargo, es la que lo representa de forma más humana.

Sin embargo, nada de lo anterior pesa lo suficiente como para decir que la cinta sea mala o no vaya a cumplir expectativas, pues, sin duda, es una experiencia rica en matices en cada uno de los ámbitos relacionados con su elaboración y tiene para notar más y más detalles con cada nueva ocasión en que se vuelva a la sala de cine a verla.

Joker, sin lugar a dudas justifica, con creces, el precio del boleto (y de la sobrevalorada dulcería del cine). Créditos: Warner Bros. Pictures.

Importancia Social.

El cuadrilátero social sigue prestándose a vapuleos de uno y otro lado entre quienes buscan politizar esta película. Con gente que a través de los personajes y premisa de la misma, busca acusar al cine y a la cultura pop de la violencia en el mundo real y hasta conservadores y progresistas peleándose por los estereotipos “tóxicos” que la película “promueve” y por la “dictadura de lo políticamente correcto” que busca censurar una película cuya exhibición nunca estuvo en peligro de ser el éxito que es.

Sin embargo, sí es prudente decir que se debe evitar a toda costa la tentación de tomar a la ficción o a la cultura pop como culpable de los fenómenos violentos cuando de por medio hay clasificaciones y diversos filtros pensados para que ningún contenido termine influenciando negativamente a menores de edad… sin dejar de lado el entendido de que si una producción como Joker lleva a alguien a cometer un acto de violencia es porque la persona que lo termine cometiendo ya traía una serie de problemas que no fueron atendidos y que se pasaron por alto por una multitud de filtros y personas hasta que fue tarde, tal como la historia de Arthur Fleck, esta nueva identidad para el Joker, advierte que puede suceder.

James Holmes fue arrestado y juzgado por matar con arma de fuego a varias personas durante la proyección de Batman: The Dark Knight, la segunda cinta del personaje de Christopher Nolan. Créditos: NY Daily News.

Adicionalmente, en el pasado las personas desequilibradas han matado por influencias tan diversas como la música, la literatura, el cine y hasta la biblia… y la solución no puede ser prohibir ninguna de estas cosas, sino mejorar protocolos y filtros para detectar a las personas que necesitan ayuda antes de que se vuelvan un peligro para sí mismos o para otros.

Con injustas polémicas, una manufactura artesanal, algunos pequeños defectos en el ritmo rumbo al final y la completa flexión de todos los músculos actorales de Joaquin Phoenix llega Joker a hacerle a la taquilla lo que el personaje le ha hecho por décadas a Ciudad Gótica.
“Bible John” fue un asesino serial nunca identificado y del que sólo se conoce este retrato hablado. Mataba mujeres jóvenes y dejaba citas bíblicas condenando el adulterio.

En ese otro sentido conviene también señalar, en especial a quienes se convencieron de que esta producción representa una glorificación de la violencia y las personalidades trastornadas que, si lo analizan con cuidado, la película funciona como una metáfora apropiada y precisa de la degeneración e involución social que los grupos de odio están atravesando a través de internet y explotando en el mundo real. Uno de los ejemplos más palpables de esto lo encontramos en el movimiento “incel” (palabra compuesta por “involuntary celibacy”), que define a un grupo de jóvenes resentidos por el rechazo sistemático que han enfrentado socialmente de grupos de gente “popular” en sus entornos escolares y el rechazo estandarizado que han enfrentado de las mujeres. Muchas personas bajo este perfil comenzaron a congregarse en foros de internet donde congeniaron a partir de sus odios sociales, que llevaron a una fanatización y radicalización de los mismos que culminaron con algunos de ellos llevando a cabo matanzas con armas y autos (una de las últimas teniendo lugar en Toronto, donde 10 personas perdieron la vida).

Alek Minassian, que admitió ser parte del movimiento “incel” y autor de la masacre con una van blanca en la que murieron 10 personas en Toronto, Canadá en septiembre de este año, dijo respecto a la gente que mató que “consideraba cumplida su misión”. Foto obtenida de LinkedIn.

Así como los incel que llevan a cabo estas matanzas terminan convertidos en figuras heróicas para el resto de su grupo, Todd Philips nos presenta en Joker un postulado sobre cómo la sociedad puede pudrirse aún más cuando encuentra una validación para sus odios y prejuicios, además de una sentida justificación para “saldar cuentas” de manera violenta con lo que creen que el mundo “les debe”. Y los incel son sólo uno de los muchos ejemplos, existiendo esta dinámica en los grupos que se dedican a la persecución de los homosexuales, a poner freno al avance del feminismo, a rechazar el empuje de la diversidad y mucho, mucho más. Todos estos movimientos tienen una representación metafórica en los resentidos de la comunidad de Gotham City que se unen al grito de odio, disfrazado de “justicia social”, que el Joker representa y esa es una de las formas más efectivas de presentarlo, tan sutil que muchos de los que se oponen a ella son quienes se enfrentan a los ya mencionados grupos de odio en el mundo real y muchos de los que la defienden están retratados de cuerpo entero en la oscuridad que la película retrata de una forma nada halagadora.

Irónicamente, esta película ha sido criticada por glorificar un tipo de violencia social y discurso de odio que, en realidad, está analizando, desmenuzando y evidenciando casi a cada paso de su desarrollo y cómo en muchas ocasiones son personas trastornadas las que más dan vida a estos movimientos. Créditos: Warner Bros. Pictures.

Pero, al final del día, el retrato que esta película presenta y por el que debería también ser evaluado a un nivel literal, es por su representación de la sanidad mental y de los peligros de su ausencia cuando, sistemáticamente, todos los filtros sociales fracasan al prevenir, detectar y apoyar a quienes, sin la intervención efectiva de la sociedad, terminarán efectivamente convirtiéndose en un peligro para sí mismos y para los demás.

Joker es, a fin de cuentas, la denuncia de la falla social en los filtros y los apoyos a personas vulnerables y en precarias condiciones de salud mental que, sin el monitoreo, atención y ayuda necesaria, invariablemente terminarán convirtiéndose en amenazas para otros y para sí mismos de las que, cuando sea tarde, nadie querrá asumir responsabilidad. Créditos: Warner Bros. Pictures.

Veredicto.

Un filme notable en cada nivel de su manufactura, casi a nivel artesanal… con problemas de ritmo en el clímax que, sin embargo, se achican ante los grandes aciertos de la cinta y la tormenta perfecta en los ojos, la voz y la risa de Joaquin Phoenix, a quien, concordando con la mayoría de las opiniones, sin duda se le puede augurar una nominación con un potencial real de ganar hasta el Óscar por esta interpretación mientras que, al mismo tiempo, la fotografía, la edición y la película misma podrían ser serias contendientes para una estatuilla, aunque la cinta misma podría terminar por no ganar debido a las ligeras y pequeñas grietas en su ritmo que no la hacen menos disfrutable, pero disminuyen el poder con el que podría llegar a las mayores premiaciones.

Un filme altamente recomendable. Joker se encuentra en cartelera desde el pasado 4 de octubre. Créditos: Warner Bros. Pictures.

En resumen:

Título: Joker/Guasón.
Dirige: Todd Phillips.
Escriben: Todd Phillips, Scott Silver.
Actúan: Joaquin Phoenix, Robert De Niro, Zazie Beetz, Frances Conroy, Brett Cullen, Douglas Hodge, Dante Pereira-Olson, et al.
Lo bueno: La actuación de Joaquin Phoenix, el desarrollo, la estética y la edición.
Lo malo: El clímax le queda corto al crescendo de su desarrollo, por poco, pero algo.
Referenciómetro: “Tuve un mal día”, la narrativa del potencial “medio hermano” y otras sutiles y justificadamente deslavadas referencias a parte de la historia de Batman, así como el modo en que ultimadamente la historia lleva al inicio del héroe, enriquecen la propuesta de esta cinta.
Calificación: 4 narices rojas (de 5).

Tráiler:

Tráiler final para Guasón. Créditos: Warner Bros.

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